Cómo nos ven y que escuchan de nosotros, los adultos Mayores.

Quisiera dejar como reflexión algunas ideas acerca de cómo nos tienen que ver a los Adultos Mayores, y qué tienen que escuchar de nosotros los que nos rodean.  A veces por los prejuicios del mundo nos imaginan malhumorados o tristes, pero podemos mostrar que vivimos una paz muy profunda si tenemos un trato sin enojos, sin rechazos ni palabras cortantes.

Qué bien nos hace que nos vean que no estamos detenidos en el tiempo, que seguimos ocupados pero sin apuros, con tiempo, haciendo bien nuestra tarea, porque eso nos hace feliz.  Estar dispuestos a sorprendernos, a aceptar lo que no estaba anunciado, atentos a lo que Dios nos presenta cada día, desligados de rutinas, de hacer todo por costumbre.

Que nos vean atentos a la actualidad, sin estar atados a la comunicación constante de los adolescentes.  De las noticias de lo que está mal, que no se enteren por nosotros, la vida nos enseñó a no creer y difundir todo lo que se dice.  Tengamos una reflexión con fundamento, serena, que muestre el camino de lo que es bueno y positivo.

Ocupados en los temas de la humanidad que compartimos, actualizados en todo lo que vive la Iglesia, las intervenciones del Papa Francisco, las noticias del mundo.  De modo especial la realidad de nuestro país, de nuestra localidad, de la comunidad parroquial.

Porque en esa realidad ponemos nuestra colaboración, nos sentimos convocados, no nos quedamos afuera, mostramos lo que sabemos y podemos hacer para superar las dificultades, dando el ejemplo, siendo el primero en ocuparnos de levantar al caído.

Cómo nos ven y qué escuchan de nosotros, los Adultos Mayores, es importante para nuestra propia estima, ni malhumorados ni tristes aunque no nos falten contratiempos.  Comenzamos a leer un libro, nos propusimos una actividad nueva, nos interesamos por algo diferente.  Podemos vivir así y nos verán libres.
                                                                                                               Padre Osvaldo

VISITA A MONTE CASEROS, CORRIENTES.

El fin de mayo fue un fin de semana que se prestó para la visita de los "porteños" a la gente amiga de Monte Caseros y Curuzú Cuatiá, en Corrientes.  Algunos miembros de los grupos de Zárate-Campana y de Capital Federal enfrentaron el frío y se embarcaron para este encuentro de amigos.

Dios bendijo la experiencia de compartir, conocer, intercambiar lo recibido de Dios que sopla en todas partes.  Dios las acompañó siempre, las bendijo abundantemente, y María nuestra Madre del Cielo les hizo sentir su compañía.

Hay muchas experiencias que han sido recogidas, hay mucho para sumar de estos encuentros.  Es muy bueno repetir las visitas entre los centros, de modo que esta escapada a Corrientes puede ser el comienzo de otras "expediciones".

Una mención especial para todos los amigos y amigas de allá, les hicieron sentir el calor del buen recibimiento y de las mil atenciones durante esos días.  Un saludo de mi parte a los sacerdotes colegas de esa querida diócesis de Goya, a los que conozco de antes y a los que ahora se están sumando a este hermoso trabajo de la pastoral de los Adultos Mayores.


Hoy, 13 de mayo de 2018,   entra en vigor el
ESTATUTO del DICASTERIO PARA LOS LAICOS, LA FAMILIA Y LA VIDA.

La Santa Sede ha dado a conocer el Estatuto que regirá el nuevo Dicasterio para los Laicos, la Familia y la Vida, que el Papa Francisco instituyé en 2016, sustituyendo al Pontificio Consejo para los Laicos.

Los Dicasterios o los Consejos Pontificios son instituciones de la Iglesia que abarcan diferentes sectores pastorales, semejante a los ministerios en el gobierno civil.  La novedad de los nuevos estatutos consiste en que se ha agrupado a los Laicos, la Familia y la Vida.

Nuestro movimiento Vida Ascendente fue aprobado por la Iglesia como movimiento de fieles laicos en el año 1996, cuando presidía el Pontificio Consejo de Laicos el Cardenal Eduardo Pironio.

Desde ahora pertenecemos al nuevo Dicasterio.  Nada ha cambiado para nosotros pero nuestra pertenencia a la Iglesia es parte de nuestra identidad,   por eso nos alegramos en este día, fijado por el Papa Francisco para que entre en vigor.

Movimiento es vida.

Realmente nuestro movimiento como todo movimiento se demuestra cuando está en actividad, ahí se lo ve vivo, creciendo, compartiendo, llegando.  En estos primeros meses del año vemos con alegría las actividades que han comenzado en los diferentes grupos de tantos lugares.  También nos llegan noticias de sus encuentros regionales o diocesanos, de la renovación de los equipos dirigentes y de los proyectos que están trabajando.  Todo eso es vida.

Este año también habrá encuentros importantes con mayor convocatoria, en octubre a nivel de nuestro país y en noviembre el Encuentro Internacional, esta vez en República Dominicana.  En los dos casos habrá renovación de coordinadores, y eso también es vida.

El Papa Francisco continúa aportando novedades a nuestro caminar de Iglesia, los mayores adultos nos sentimos especialmente identificados con su reciente exhortación "Alégrense y regocíjense", por el llamado a ser santos con nuestras ocupaciones diarias y en nuestras circunstancias habituales. Todos nos sentimos rodeados de santos conocidos, cercanos, "de la puerta de al lado", y sabemos que podemos ser buenos para los demás, hacer mucho bien a todos a nuestro alrededor.

Nuestro movimiento se mueve, tiene vida, y ese movimiento es camino y ocasión de ser santos.

GUÍAS DE REUNIONES PARA 2018

Anunciamos que al comienzo de este mes de marzo hemos remitido a todos nuestros centros las Guías de Reuniones 2018.  Estamos haciendo una edición impresa que pueden solicitarnos, y que podrán ser utilizadas en encuentros y para difusión de las actividades de nuestro Movimiento Vida Ascendente.

"Las palabras Amistad, Espiritualidad y Apostolado están presentes en todos los escritos sobre nuestro Movimiento.  La amistad y la espiritualidad fueron temas tratados muchas veces en nuestras Guías de Reuniones.  Con el apostolado en cambio, tenemos una deuda, siempre ha quedado como referencia a aquellas actividades limitadas a nuestras fuerzas y nuestra salud.  Algo muy libre y optativo, referido en general a las actividades parroquiales.

Los Adultos Mayores vivimos un nuevo estado de vida, donde se vuelven a ordenar los roles, donde el realismo nos muestra nuestras limitaciones y donde valoramos mucho más nuestras oportunidades Para la mirada interesada de la sociedad productiva puede parecer que estamos retirados, que no tenemos obligaciones, que nada se espera.  Para nosotros en cambio este nuevo estado de vida, que se prolonga muchos años, es un tiempo vital, que estamos dispuestos a invertirlo con generosidad en actividades tan importantes como las desarrolladas en las otras etapas.

Apostolado significa trabajo de apóstol y puede referirse a las actividades pastorales de los laicos cristianos.  Hay actividades pastorales donde siempre hemos trabajado y quizás podamos continuar dando una mano.  Pero el nuevo estado de vida que nos define como Adultos Mayores no se limita a esas actividades, no nos definimos como ayudantes parroquiales.  Tenemos también un mundo familiar y social en el que vivimos y al que debemos amar y aportar nuestros talentos.

Por eso hablar de nuestra actividad de adultos mayores es el tema que queremos tratar a lo largo de todas las reuniones de este año.  Obras son amores.  Daremos algunas ideas para motivar la conversación en nuestros encuentros.  Importa lo que cada reunión nos puede ayudar para descubrir lo que el Señor nos pide en esta etapa de nuestra vida, tan valiosa como fueron las ya vividas".